Un día sentada en la
sala de mi casa en la Habana presencie una conversación de mi padre
con un amigo japonés que estaba de visita en Cuba.
Al principio ellos hablaban de historia y normal conversación, pero
sin darme cuenta no sé por
qué
corrió el tema a otra dirección.
"Una discusión amigable sobre unos equipos de
VENTILADORES de marca japonesa".
La opinión de mi padre era totalmente contraria a la de mi amigo. Mi
padre estaba enternecido en risas porque mi amigo cada momento se
tornaba más eufórico.
No podía creer ni aceptar el comentario de mi padre y le repitió
muchas veces que no llegaría a convencerlo. Por otro lado yo
aterrada no le veía el fin a aquella discusión que me resultaba
tonta pero sin duda para ellos era algo sensacional.
Japonés
-
Señor disculpe pero antes tengo que decirle que no
soy nacionalista y no tengo predilección ni orgullo de marcas
japonesas, para mi ventilador es ventilador, pero soy japonés,
cómo
no voy a saber la mejor marca, " PANASONIC es mejor que SANYO".
Muchas veces
trate de desviar el tema y cuando al fin logro un minuto de calma,
de nuevo lo interrumpe mi padre diciendo:
Mi
Padre
-
Mire mi amigo,
entonces le
invito a hacer un examen minucioso del interior de
dichos equipos.
Japonés
- ¡Pues vamos!
¡Pobres ventiladores,
los
desarmaron pieza a pieza comparando cosa por cosa!
Estuvieron más de dos horas y el japonés no
dejaba de sorprenderse, pero
a
mí aquello me parecía un
"acto
de canibalismo". Todos en casa con la boca abierta de
estupor nos preguntabamos, ¿era realmente un importante tema para
discutir? Pero ellos continuaron...
Japonés
- ¡Ay que vergüenza! Mire yo era como
un tonto inocente... La
mayoría de los japoneses creen en las "MARCAS" sin
dudar, que buena lección
recibí. "Hay que captar la
esencia de las cosas, hay que dudar antes de creer".
Conclusión: Ahora este japonés
le tiene gran confianza a mi padre
y quizás no duda nunca más de una marca como SANYO".
"Quizás muchos han tenido la experiencia cuando niños
de querer abrir un juguete complicado para saber el
mecanismo, llegando a la conclusión cuando el juguete se rompió.
Mis compatriotas los cubanos son inquietos, persistentes,
llegan también hasta el fondo con un motivo más
serio, de adquirir conocimiento, arreglar, crear... Aún, sin tener
condiciones "las inventa en el aire",
ponen su imaginación llegando a la innovación para darle
soluciones a muchísimos problemas".
|