|
Muchos motivos me mantuvieron ocupada con la vida
y después de rehabilitar por
mi accidente. Estuve bastante preocupada
pensando que quizás
no
podría caminar igual que antes, pero
en octubre pasado para mi
gran
sorpresa pude correr igual, lo que mi cuerpo
todavía no
parecía darse cuenta de la gran recuperación.
Tenía mucho para celebrar por eso me di el
gustito de disfrutar con la invitación de unas buenas
amigas y así en lo que seguía mi marcha ir
reajustándome en nuevos espacios para incorporar
a mi vida otros para nuevos
proyectos. Todo apuntaba que seria un año
buenísimo, pero el destino nos deja congelados con
la catástrofe
"Temblor, Tsunami y desastre nuclear de
Fukushima"
¿Qué cosas con la vida no? Han sido momentos de
mucha tensión para todos. Miedos, llantos,
separación de familias, gran incertidumbre,
tristeza, muertes, vidas desde cero... Con esta
situación aunque vivimos lejos del desastre nos
toco nuestra parte.
Creo que podría ser una buena actriz pues mucho estuve
ocultando para que no se sintiera mi
pánico. Se hizo más notable mi actuación cuando las líneas de nuestras
comunicaciones comenzaron a coparse recibiendo
E-Mail y llamadas de mi familia y amigos
desde
Cuba y otros países. Hasta
músicos que se encontraban fuera de Cuba por
eventual trabajo se nos manifestaron
sorprendidos por la
situación, entregándonos sus palabras de
aliento y formulando que hasta con sus
diferentes creencias orarían por Japón.
Agradecemos infinitamente las tantas muestras de
apoyo y solidaridad, aún
más sabiendo que la situación por la que
atraviesa la economía mundial , que a todos
repercute, se nos brindaban de las más
increíbles maneras. Sin escatimar gastos también
los que lo hacían vía telefónica desde
Latinoamérica donde consideramos que las tarifas
de comunicación internacional específicamente
para Japón se les hace
bastante costosa.
Nunca olvidaremos el detalle bellísimo de
nuestros amigos queridos en Japón. Estos últimos
sabrán cuando lean este párrafo que me refiero a
"una amiga y su familia en especial" ¡
Gracias por el Yodo! Sepan que si no les
hago mención abierta es porque
sé
que a ustedes no les
gusta figurar en las columnas.
Quiero decirles a todos que con la buena
intención de su
compañía lo llevamos mejor. Apenas se
dormía en casa por muchos motivos, sin
embargo
una razón súper valuable para corresponder
a todo el afecto que nos entregaron era la
de dar atención a todas las cartas y
llamadas con rapidez y gran emoción.
Quiero decirles también que las informaciones
que nos proporcionaron fueron todas acertadas pues
muchos días después así mismo como
ustedes advirtieron, salieron a la luz
nuevas noticias de la situación de Fukushima que
por lógica existían desde primero y
las estaban ocultando.
Fue muy bonito e importante sentir que se
reafirmo esa frase que
"En
tiempos difíciles es cuando uno sabe quienes son
los verdaderos amigos".
amigos"
Son muchas las partes que no podré olvidar de
esos días, pero
se haría muy largo el
artículo
si me refiero a todas, además no serán los míos más
fuertes que los testimonios de las personas que
sufren actualmente la situación
de este terrible desastre en las zonas de Tohoku
(Región del norte, especialmente
prefectura de Fukushima, entonces solo
dejaré
algo para desarrollar un poco más sobre en el tema.
Un 14 de marzo 2011
La confusión estaba en todas partes. Sentados a
la mesa a la hora de la comida en familia,
mirábamos la televisión y comentábamos la
situación. De pronto, mi
querido esposo con la calidez y tranquilidad
que le caracteriza, diría yo "sangre fría" nos
dice
–
Bueno, ustedes dos deberán preparar sus mochilas
con lo necesario pues dependiendo de las
noticias quizás tienen que salir rápido a otra
zona de Japón. Esta situación quizás se hace
más terrible de lo que pensamos, y yo no me puedo
mover de Tokio, hay muchos pendientes, más
con la
situación de mi madre no la podemos
mover
dado
el estado avanzado de su enfermedad. Ustedes
sí
tendrán que salir si las cosas
empeoran para no recibir la radiactividad, pero no se
preocupen por mí, " yo le pego a la radiactividad, ajaja".
¡¿Pueden creer?,
así nos dijo!
¡Que gran choque!. Claro entendía que en su posición
como jefe de familia
tenía que tomar algunas decisiones.
El más que
nosotros tuvo muchos tipos de presiones,
también la
preocupación por mis padres que
si bien estaban
en Cuba, (mi padre tiene problemas del corazón)
muy asustados y nerviosos,
lógicamente sufriendo por los hechos y nos
reclamaban constantemente que regresáramos a
Cuba.
Estuvimos discutiendo tanto sobre "la
supuesta salida" que me
costó una afonía. Mi hijo y
yo seguíamos en desacuerdo con su decisión porque el no
estaba contando con lo que pensábamos nosotros.
Muy
claro ya teníamos que no nos íbamos a marchar porque siempre hemos
pensado que la familia es un núcleo
indestructible que en las buenas y en las
malas todos juntos hasta el final, "lo que
toca pues que venga y juntos le damos la pelea".
¡Choco
con Fresa!
Un mediodía de la época de gran tensión. Tocaron el timbre de la puerta (Pin-Pon). Era
una de mis vecinas japonesas. De pronto
tomó mi
mano y puso una cajita muy bonita de Chocos con fresas
diciendo. -¿Estás bien?
-¡Tenemos que tener mucho
ánimo!.
Y con un adiós en palabra y gesto se
retiró.
¡Dios!, pero yo me quedé allí
tras mi puerta, como decimos a lo cubano,
toda hecha un "ajiaco de sentimientos" mezclando
emoción,
lágrimas,
agradecimiento...
pero comiendo aquellos chocos
con fresas que me hicieron sentir como un
ratoncito que mordisqueaba el más delicioso y
favorito pedacito de queso. "¡Esos chocos
con fresa, que lindo me supieron!".
Es que en cualquier situación a veces nos
sumergimos tanto, pero tanto en un problema que
perdemos las perspectivas y olvidamos tantas
cosas... Entonces así de pronto, aparecen esos detalles
tan bellos que nos hacen reflexionar para nosotros mismos ser mejores
personas, concediéndonos en acciones, la existencia de la delicadeza de lo espontáneo y natural. "¡Gracias a la vida que nos
tributa tantos tipos de
cariños¡".
La consternación por todas las familias de
Fukushima y la general preocupación continua. La
vida también... La huella de una impresión
profunda se me ha quedado para siempre si bien en
el transcurrir de cada día cuando he visto como
el pueblo japonés toma con tranquilidad y
paciencia todo lo que sucede, me siento más
calmada, pero no confiada. Es de reconocer que son
admirables en su fortaleza de espíritu, y me
pregunto si esto en parte tenga relación con su
cultura o porque han vivido situaciones
anteriores con la guerra y bombas en Hiroshima, Nagasaki y los tantos desastres naturales... Es
difícil de superar su auto control, organización, cooperación, pues si esto hubiese pasado en
otro país aún de la misma Asia, por menos he visto
que la gente no se puede aguantar. Japón es único, difícil
de imitar.
No se puede olvidar que una
catástrofe nuclear no termina así de tan rápido.
Tampoco podemos saber cuales serán las
consecuencias unos años más tarde... Por otra
parte, salir para otro lado no tiene muchos
significados a no ser que se viva en zonas que
se estén registrando altos niveles de radiación.
De todos modos nuestro planeta
está
cubierto por
la atmósfera que lo abraza y es casi igual
aunque huyendo a otro lugar. La contaminación
puede llegar en algunos niveles a través de los
vientos que corren en diferentes direcciones... (Click
Mundo)
En el "Caso Chernobyl",
ya se hicieron más de 25 años, y se siguen viendo consecuencias...
Siguiendo en positivo, no se me olvida el bello acto
de humanidad en el que Cuba ha tenido un
protagónico importante por las experiencias de
recibir miles de casos con enfermedades a causa
del efecto nuclear de Chernobyl. Ya se ha hecho
muy largo el camino en años de entrega de los
médicos cubanos, con relación a este terrible
suceso.
Recuerdo que
también se les organizaban actividades
culturales y recreativas a los niños enfermos. Fuimos muchos a dar conciertos a donde se les
destinó,
en el "Centro Vacacional de Tarara",
en las payas del este en la Habana, lugar que
después
de haber sido un complejo vacacional para
estudiantes cubanos, pasó a ser el sitio ideal
para los niños de Chernobyl porque allí también
podían disfrutar del sol y los baños del mar.
La imagen de tantas caritas inocentes, tan
impotentes ante las enfermedades que en algunos de los casos ya se hacían visibles,
eso no se me ha podido
borrar. Sinceramente fue muy impresionante pero
quedaba también algo de consuelo pues allí ellos
podían médicamente tener una
esperanza de vida, que posteriormente se vieron resultados
donde muchos casos salieron recuperados.
"¡Gambare Nipón!" ¡Ánimo Japón!". Esa frase que ya
la tenemos hasta en el subconsciente, más en
estos tiempos los que vivimos en Japón y que en la
medida de cada cual se aplica y se trata de apoyar
con acciones, ¡Sí, VALE! Pero yo quiero decir
también ¡te amo Japón!, pues son muchas las
razones, y en honor a ese sentimiento tan fuerte
y profundo que es el amor con sus tantos
géneros, "con todas mis fuerzas quiero desear que
los pueblos de las zonas afectadas puedan rehacer
sus vidas completamente, y que Japón se pueda levantar
de este terrible desastre".
"Ya son tantas las llamadas de conciencias que se
están haciendo en diferentes partes del mundo...
Pues que con esta nueva y terrible trascendencia
que se ha marcado para la historia de la
Humanidad con la Catástrofe de Fukushima, mucho
más las naciones consideren la
seriedad y el terrible peligro que representan
para la humanidad las centrales nucleares. "Se
deben buscar otras soluciones", pues si no,"a
donde va a llegar el mundo si se repiten nuevos
accidentes nucleares". "¡Los accidentes no se
planifican, se dan y más...!"
La naturaleza es sabia y poderosa, así lo ha
demostrado con la fuerza de sus fenómenos y el
caudal inagotable de vida...
"Produce inmensa tristeza pensar que la
naturaleza habla mientras el género humano no
escucha." (Víctor Hugo)
¡Por los niños de Japón! ¡Por los
niños del mundo!
¡NUCLEARES NO!
|