De regreso a Mi Mundo

Tokio-Japón, 21 de Junio de 2011

De regreso a Mi Mundo
por Marlen
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Muchos motivos me mantuvieron ocupada con la vida y después detitanium2 rehabilitar por mi accidente. Estuve bastante preocupada pensando que quizás no podría caminar igual que antes, pero en octubre pasado para mi gran sorpresa pude correr igual, lo que mi cuerpo todavía no parecía darse cuenta de la gran recuperación.

Tenía mucho para celebrar por eso me di el gustito de disfrutar con la invitación de unas buenas amigas y así en lo que seguía mi marcha ir reajustándome en nuevos espacios para incorporar a mi vida otros para nuevos proyectos. Todo apuntaba que seria un año buenísimo, pero el destino nos deja congelados con la catástrofe “Temblor, Tsunami y desastre nuclear de Fukushima”

¿Qué cosas con la vida no? Han sido momentos de mucha tensión para todos. Miedos, llantos, separación de familias, gran incertidumbre, tristeza, muertes, vidas desde cero… Con esta situación aunque vivimos lejos del desastre nos toco nuestra parte.

Creo que podría ser una buena actriz pues mucho estuve ocultando para que no se sintiera mi pánico. Se hizo más notable mi actuación cuando las líneas de nuestras comunicaciones comenzaron a coparse recibiendo E-Mail y llamadas de mi familia y amigos desde Cuba y otros países. Hasta músicos que se encontraban fuera de Cuba por eventual trabajo se nos manifestaron sorprendidos por la situación, entregándonos sus palabras de aliento y formulando que hasta con sus diferentes creencias orarían por Japón.

Agradecemos infinitamente las tantas muestras de apoyo y solidaridad, aún más sabiendo que la situación por la que atraviesa la economía mundial , que a todos repercute, se nos brindaban de las más increíbles maneras. Sin escatimar gastos también los que lo hacían vía telefónica desde Latinoamérica donde consideramos que las tarifas de comunicación internacional específicamente para Japón se les hace bastante costosa.

Nunca olvidaremos el detalle bellísimo de nuestros amigos queridos en Japón. Estos últimos sabrán cuando lean este párrafo que me refiero a “una amiga y su familia en especial” ¡ Gracias por el Yodo! Sepan que si no les hago mención abierta es porque sé que a ustedes no les gusta figurar en las columnas.

Quiero decirles a todos que con la buena intención de su compañía lo llevamos mejor. Apenas se dormía en casa por muchos motivos, sin embargo una razón súper valuable para corresponder a todo el afecto que nos entregaron era la de dar atención a todas las cartas y llamadas con rapidez y gran emoción. Quiero decirles también que las informaciones que nos proporcionaron fueron todas acertadas pues muchos días después así mismo como ustedes advirtieron, salieron a la luz nuevas noticias de la situación de Fukushima que por lógica existían desde primero y las estaban ocultando.

Fue muy bonito e importante sentir que se reafirmo esa frase que “En tiempos difíciles es cuando uno sabe quienes son los verdaderos amigos”. amigos”

Son muchas las partes que no podré olvidar de esos días, pero se haría muy largo el artículo si me refiero a todas, además no serán los míos más fuertes que los testimonios de las personas que sufren actualmente la situación de este terrible desastre en las zonas de Tohoku (Región del norte, especialmente prefectura de Fukushima, entonces solo dejaré algo para desarrollar un poco más sobre en el tema.

Un 14 de marzo 2011
La confusión estaba en todas partes. Sentados a la mesa a la hora de la comida en familia, mirábamos la televisión y comentábamos la situación. De pronto, mi querido esposo con la calidez y tranquilidad que le caracteriza, diría yo “sangre fría” nos dice – Bueno, ustedes dos deberán preparar sus mochilas con lo necesario pues dependiendo de las noticias quizás tienen que salir rápido a otra zona de Japón. Esta situación quizás se hace más terrible de lo que pensamos, y yo no me puedo mover de Tokio, hay muchos pendientes, más con la situación de mi madre no la podemos mover dado el estado avanzado de su enfermedad. Ustedes sí tendrán que salir si las cosas empeoran para no recibir la radiactividad, pero no se preocupen por mí, ” yo le pego a la radiactividad, ajaja”. ¡¿Pueden creer?, así nos dijo!

¡Que gran choque!. Claro entendía que en su posición como jefe de familia tenía que tomar algunas decisiones. El más que nosotros tuvo muchos tipos de presiones, también la preocupación por mis padres que si bien estaban en Cuba, (mi padre tiene problemas del corazón) muy asustados y nerviosos, lógicamente sufriendo por los hechos y nos reclamaban constantemente que regresáramos a Cuba.

Estuvimos discutiendo tanto sobre “la supuesta salida” que me costó una afonía. Mi hijo y yo seguíamos en desacuerdo con su decisión porque el no estaba contando con lo que pensábamos nosotros. Muy claro ya teníamos que no nos íbamos a marchar porque siempre hemos pensado que la familia es un núcleo indestructible que en las buenas y en las malas todos juntos hasta el final, “lo que toca pues que venga y juntos le damos la pelea”.

¡Choco con Fresa!
Un mediodía de la época de gran tensión. Tocaron el timbre de la puerta (Pin-Pon). Era una de mis vecinas japonesas. De pronto tomó mi mano y puso una cajita muy bonita de Chocos con fresas diciendo. –¿Estás bien?¡Tenemos que tener mucho ánimo!. Y con un adiós en palabra y gesto se retiró. ¡Dios!, pero yo me quedé allí tras mi puerta, como decimos a lo cubano, toda hecha un “ajiaco de sentimientos” mezclando emoción, lágrimas, agradecimiento… pero comiendo aquellos chocos con fresas que me hicieron sentir como un ratoncito que mordisqueaba el más delicioso y favorito pedacito de queso. “¡Esos chocos con fresa, que lindo me supieron!”.

Es que en cualquier situación a veces nos sumergimos tanto, pero tanto en un problema que perdemos las perspectivas y olvidamos tantas cosas… Entonces así de pronto, aparecen esos detalles tan bellos que nos hacen reflexionar para nosotros mismos ser mejores personas, concediéndonos en acciones, la existencia de la delicadeza de lo espontáneo y natural. “¡Gracias a la vida que nos tributa tantos tipos de cariños¡”.

La consternación por todas las familias de Fukushima y la general preocupación continua. La vida también… La huella de una impresión profunda se me ha quedado para siempre si bien en el transcurrir de cada día cuando he visto como el pueblo japonés toma con tranquilidad y paciencia todo lo que sucede, me siento más calmada, pero no confiada. Es de reconocer que son admirables en su fortaleza de espíritu, y me pregunto si esto en parte tenga relación con su cultura o porque han vivido situaciones anteriores con la guerra y bombas en Hiroshima, Nagasaki y los tantos desastres naturales… Es difícil de superar su auto control, organización, cooperación, pues si esto hubiese pasado en otro país aún de la misma Asia, por menos he visto que la gente no se puede aguantar. Japón es único, difícil de imitar.

No se puede olvidar que umundona catástrofe nuclear no termina así de tan rápido. Tampoco podemos saber cuales serán las consecuencias unos años más tarde… Por otra parte, salir para otro lado no tiene muchos significados a no ser que se viva en zonas que se estén registrando altos niveles de radiación. De todos modos nuestro planeta está cubierto por la atmósfera que lo abraza y es casi igual aunque huyendo a otro lugar. La contaminación puede llegar en algunos niveles a través de los vientos que corren en diferentes direcciones… (Click Mundo)

En el “Caso Chernobyl”, ya se hicieron más de 25 años, y se siguen viendo consecuencias… Siguiendo en positivo, no se me olvida el bello acto de humanidad en el que Cuba ha tenido un protagónico importante por las experiencias de recibir miles de casos con enfermedades a causa del efecto nuclear de Chernobyl. Ya se ha hecho muy largo el camino en años de entrega de los médicos cubanos, con relación a este terrible suceso.

Recuerdo que también se les organizabantarara actividades culturales y recreativas a los niños enfermos. Fuimos muchos a dar conciertos a donde se les destinó, en el “Centro Vacacional de Tarara”, en las payas del este en la Habana, lugar que después de haber sido un complejo vacacional para estudiantes cubanos, pasó a ser el sitio ideal para los niños de Chernobyl porque allí también podían disfrutar del sol y los baños del mar. La imagen de tantas caritas inocentes, tan impotentes ante las enfermedades que en algunos de los casos ya se hacían visibles, eso no se me ha podido borrar. Sinceramente fue muy impresionante pero quedaba también algo de consuelo pues allí ellos podían médicamente tener una esperanza de vida, que posteriormente se vieron resultados donde muchos casos salieron recuperados.

“¡Gambare Nipón!” ¡Ánimo Japón!”. Esa frase que ya la tenemos hasta en el subconsciente, más en estos tiempos los que vivimos en Japón y que en la medida de cada cual se aplica y se trata de apoyar con acciones, ¡Sí, VALE! Pero yo quiero decir también ¡te amo Japón!, pues son muchas las razones, y en honor a ese sentimiento tan fuerte y profundo que es el amor con sus tantos géneros, “con todas mis fuerzas quiero desear que los pueblos de las zonas afectadas puedan rehacer sus vidas completamente, y que Japón se pueda levantar de este terrible desastre”.

“Ya son tantas las llamadas de conciencias que se están haciendo en diferentes partes del mundo… Pues que con esta nueva y terrible trascendencia que se ha marcado para la historia de la Humanidad con la Catástrofe de Fukushima, mucho más las naciones consideren la seriedad y el terrible peligro que representan para la humanidad las centrales nucleares. “Se deben buscar otras soluciones”, pues si no,”a donde va a llegar el mundo si se repiten nuevos accidentes nucleares”. “¡Los accidentes no se planifican, se dan y más…!”

no_nukesLa naturaleza es sabia y poderosa, así lo ha demostrado con la fuerza de sus fenómenos y el caudal inagotable de vida…

“Produce inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha.” (Víctor Hugo)

¡Por los niños de Japón! ¡Por los niños del mundo!
¡NUCLEARES NO!